Buscando lo real me encontré perdida. Quise
construir realidades, tocar verdades, sentir presencias. Pero todo se esfumó a
mi paso, todo devino ilusorio. Me encontré perdida, acorralada, resignada,
restringida por tantos “No”, por tantos “Pero”, por tantos “Todavía no”, “No me
parece”, “No puede ser”, “Ahora no”. Negaciones, excusas y más negaciones.
Detrás de eso sólo veo MIEDO. Miedo a ser reales, miedo a sentir de verdad…
Pero el miedo es una ilusión. Entonces vivimos engañados.
Nos ocultamos en nuestras mentes, en nuestros
mundos internos cerrados y controlados por nuestro propio censor. Nos volvimos
herméticos. Nos entretenemos armando historias, imaginando encuentros,
proyectando sueños. La imaginación es realmente poderosa, pero ¿de qué sirve imaginar
libros que nunca escribiremos, cuadros que nunca pintaremos, canciones que
nunca compondremos, personas que nunca conoceremos, encuentros que nunca
concretaremos, palabras que nunca nos atreveremos a decir, historias que nunca
nos atreveremos a vivir?
Si creer en algo nos lleva a crearlo, ¿dónde
quedó nuestra fe? ¿Cuándo nos convertimos en artistas frustrados, archivando
tantas obras de arte en los rincones oscuros de nuestra mente? ¿Por qué no
salimos a buscarlas, a encontrarlas, a concretarlas? El arte es la
manifestación más pura del alma ¿Es que tan esclavos nos volvimos que nos
inhibe lo externo y nos amedrenta lo propio? ¿Cuándo perdimos la libertad de
SER en verdad, de SER en esencia, no tan solo en nuestra mente? ¿Cuándo dejamos
lo real para las ficciones y montamos un escenario de nuestra propia vida? Las
verdades quedaron en la imaginación y preferimos los artificios, los
superfluos, los vacíos, lo fácil, lo rápido lo efímero, lo chato.
Si nuestra esencia pertenece a otra realidad,
y la añoranza por lo real no se conforma con creer que somos protagonistas de
historias imaginadas que nunca se concretan… Si dos personas juntas dejaron de
encontrarse… Si estar cerca ya no implica no estar distante… Si los mensajes
perdieron todo contenido, y las palabras todo significado… ¿Será necesario
reinventar los diccionarios? Quizás en la práctica ya los reinventamos… Quizás
son tan solo el recuerdo simbólico de un tiempo que dejó de ser hace mucho, un
tiempo en el que aún era posible conocerse, comunicarse y entenderse y llegar a
un acuerdo… O al menos intentarlo.
No estoy buscando absolutos, en absoluto.
Pero es un engaño creer que en el relativismo y el individualismo nos estamos
reafirmando. En verdad perdimos todo rumbo. No sabemos si esto es existir o si
dejamos de existir hace mucho. Vagamos a la intemperie sin pensar que podemos
detenernos… y contemplar las estrellas. Corremos, saltamos, esquivamos,
embestimos. Inventamos una idea del tiempo que nada tiene que ver con nosotros.
Volvimos todo un artificio. Inventamos dogmas y prejuicios y normas y reglas.
Creemos controlarlo todo pero nos volvimos esclavos de nuestras propias
invenciones. Nos encadenamos a nuestros esquemas. Y perdimos la noción,
perdimos la conciencia, nos convertimos en autómatas que sólo pueden encerrarse
en su mundo interno para crear sueños e ideas que nunca nos atreveremos a
gritar.
ES MIEDO. El miedo nos alejó de lo real. El
miedo nos sumió en la mentira, en el autoengaño, en el pretender que está todo
perfecto, que todo marcha sobre rieles. Si parecemos tan convencidos, ¿por qué
nos desilusionamos tanto? ¿Por qué en el fondo vivimos inseguros, frustrados,
resignados? Me atrevo a decir que quizás dejamos de ser… Algo se durmió en
nuestro interior y esta realidad en verdad es un sueño…
Pero, si es un sueño, entonces tenemos la
posibilidad de despertarnos... Y quizás lo real esté realmente a nuestro alcance...
Si lo que vivimos no nos convence, es porque
alguna vez conocimos La Verdad, y ya no podemos ser engañados…
Entonces lo cierto es que nos autoengañamos.
Somos simplemente nosotros contra nosotros mismos.
Alguien dijo una vez: “El amor es la medida
de lo real”.
Quizás preferimos resignar lo real por miedo a correr el riesgo.
Quizás preferimos resignar lo real por miedo a correr el riesgo.
Mensaje, de Xul Solar



