¿Qué es
la libertad sino una convicción o una mera ilusión superficial? Libres nacemos,
libres morimos. Libres caminamos nuestros días y nuestros años, creyéndonos
aprisionados, o condicionados, o eternamente predeterminados.
¿Quién nos
convence de que lo posible es inaccesible? ¿Qué nos oprime en un mundo que
proclama la libertad individual como estandarte? ¿Quién nos asegura de que nada
está a nuestro alcance a excepción de nuestra conocida cotidianeidad, nuestra
querida zona de confort? Nuestra propia desidia, nuestra inseguridad, nuestra
resignación, nuestra aceptación de lo dado como irrefutable.
Libres nos
creemos aturdidos entre bocinazos y gritos y estruendos, corriendo de un lado a
otro, esclavos de relojes y tiempos y cálculos y números perversos.
Libres nos
creemos consumiendo y poseyendo sin límites ni escrúpulos.
Libres nos
creemos siendo presas fácilmente manipulables por los poderes ocultos en los
intersticios de nuestra vida cotidiana.
Libres
nos creemos creyendo que en la homogeneidad encontraremos aceptación y
reconocimiento.
Libres nos
creemos viviendo la convencionalidad misma por miedo al cuestionamiento, la crítica,
el juicio.
Libres
nos creemos aferrándonos a nuestros pequeños tormentos y saboteando nuestra
felicidad.
Libres nos
creemos dejando a un lado nuestros sueños para vivir historias escritas por
otros.
Libres nos
creemos copiando estereotipos producidos a escala, huyendo de nuestra propia
esencia para alcanzar modelos irreales, superfluos y masivos de ser.
Libres nos
creemos dejando pasar el momento de nuestras vidas, sabiendo que no volverá a
ser.
¿Libres?
Libres
nacemos y libres morimos… sin darnos cuenta.
Muestra "Callejeando", by Xavi García

No hay comentarios:
Publicar un comentario